EL DEPORTE ES SANO


 

   

 

Quiero compartir con usted esta entrevista con el profesor Manuel Jesús Pinzón Ortegón, al que afectuosamente todos conocemos como “Truks”. Sentado en un sofá de su casa nos platica de su trayectoria como profesionista y como deportista amante del béisbol y del softbol. Habla con fuerza y pone mucha énfasis en cada detalle de sus palabras.

 

-Nací el 30 de agosto de 1936 en la ciudad de Mérida. Mis padres eran Eugenio Pinzón e Isabel Ortegón Mendoza. Mi padre vendía boletos en el ferrocarril. Estudié en la Academia “Marden” los parvulitos y hasta el cuarto grado de primaria en la “Vicente Guerrero”, posteriormente nos regresamos a Hecelchakán.

 

Comenta que su padre trabajaba de administrativo en la Escuela Normal Rural y manejaba las finanzas, murió en 1973. Señala que después de egresar como profesor de la Normal trabajó en Calkiní, Tepakán, Bécal y se jubiló en la ciudad de Hecelchakán en la escuela primaria “Carlos R. Menéndez”, después de 36 años de trabajo y cuatro desarrollados en la Sedesol haciendo un total de 40 años consagrados a la educación.

 

-Logré que varios de mis alumnos, con los conocimientos que adquirieron, pudieron ingresar a la Normal, lo que me causaba mucha satisfacción. Eran buenos alumnos, se portaban bien. Tengo una anécdota con mis alumnos de Bécal: cada viernes llenaba el pizarrón de tareas, pero ese día les dije “hoy no hay tareas, van a descansar”, Salí y vi que los alumnos no salían y estaban sentaditos, extrañado les pregunté ¿por qué no se van a su casa? No nos vamos si no nos deja tarea. No tuve más remedio que ponerles tarea.

 

Posteriormente fue cambiado a Pomuch donde trabajó 10 años, empezó a trabajar ahí en 1965. Nos platica la siguiente anécdota:

-Llegó un señor y me dijo: maestro yo sé que su papá que trabaja en la Normal puede hacer que entre a estudiar ahí. Le doy 5 mil pesos para que entre mi hijo.

-Mi papá no tiene nada que ver, él no hace eso.

-¿Qué tiene qué hacer mi hijo para que entre?

-Tiene que estudiar y repasar en las vacaciones.

Continúa el maestro Pinzón:

-Después del examen de admisión en la Normal le pregunté a mi papá: ¿cuántos de Pomuch lograron ingresar? Fui a ver la lista y se quedaron 6 entre ellos estaba el hijo del señor que me había ofrecido dinero, ingresó, pero porque estudió y le puso mucho empeño.

 

En 1975 pasa a trabajar en la “Carlos R. Menéndez” de Hecelchakán, puesto que le peleaba César Rodríguez, pero en la Secretaría de Educación Pública lo ratificaron a él. Trabajó en esta escuela 17 años y se jubiló en 1992.

 

  

 

El deporte siempre ha sido su pasión y no hay partido de béisbol o de softbol donde no se encuentre. Dice de esta afición:

-Me gustaba el béisbol, mi papá jugaba y me llevaba para cuidar las cosas del equipo. Jugaba en las calles de Mérida con pelotas de hilo. En la Normal jugué en tercera y cuarta fuerza, jugaba primera base. En un partido empecé a pichear y me gustó.

 

Una tarde estaba jugando en el zacatal, el campo estaba malo, un loco empezó a batear fuerte y me llegó un roletazo, le metí el guante, pero brincó antes y me dio en el ojo. El doctor me dijo que tenía yo una lesión en la retina que ya no tenía remedio, veía yo alrededor, pero en el centro no, por eso dejé de jugar béisbol en 1974.

 

      

Trabajó con los siguientes presidentes municipales: Felipe Euán Yeh, Jorge Antonio Ortegón Ruiz, Victoriano Yam May, Jorge Wilberth Hurtado, Juan Manuel Melken Díaz, José Dolores Brito Pech y en 2003 se jubiló como trabajador del H. Ayuntamiento después de 20 años dedicados a la organización del deporte.

 

Se queja de que nunca le reconocieron su esfuerzo y su capacidad para organizar el deporte de Hecelchakán, ya que nunca fue dirigente, sino que siempre le daban puestos de auxiliar, aunque era quien en realidad organizaba todos los campeonatos municipales y en la actualidad cobra una pensión muy pobre. Concluye diciendo:

-Quisiera dar más de lo que ya hice, si volviera a ser joven volvería a ser deportista. El béisbol se trae de nacimiento, el deporte es sano.

 

Volver