COBACAM


 

 

Tengo 18 años de antigüedad en el Colegio de Bachilleres del Estado de Campeche, con puesto base de Analista Técnico, estoy asignado a la biblioteca como auxiliar en el plantel de Hecelchakán. Se está en proceso de presentar examen por un puesto de escalafón de nivel superior. Entre los requisitos se pide la evaluación del trabajador por parte del director.

 

Soy maestro de español egresado de la Normal Superior Federal de Campeche. Tengo 16 años de Cronista del municipio de Hecelchakán, y más de 19 escribiendo en TRIBUNA, gracias al honor que me hace su director, Jorge González Valdez. Tengo seis libros editados, uno de ellos publicado por Dirección General, siendo su directora la licenciada Norma Lozano Reyes, a quien agradezco por siempre su interés por la promoción de la cultura.

 

Posteriormente el exdirector de Dirección General, Enrique Alcocer Raigoza, con motivo del 20 aniversario de la institución, reeditó este mismo libro años después y se enviaron libros a todos los planteles, creo yo. Nunca estuve enterado de esta edición, nunca me pidieron mi autorización, ni sabía que existía, hasta ya pasado el tiempo por casualidad los encontré en un rincón de la biblioteca. La exdirectora del plantel nunca me informó. Podría acusar de plagio o lo que corresponda por la publicación sin mi consentimiento.

 

Decía líneas atrás que hay una convocatoria para concursar un nuevo puesto. El director del Cobacam Hecelchakán, procedente del plantel Xpujil, Joaquín Oracio Uc Uc, me calificó como “trabajador no competente que debe estar en continua supervisión”, es decir, con los sinónimos de incompetente, ineficiente, inepto. Lo que impide que pueda acceder a otra plaza.

Los documentos no son secretos, ni son confidenciales, cualquiera que quiera tener acceso a la información pública los puede solicitar. Los puestos que están disponibles los van a obtener incondicionales. Hay situaciones poco transparentes como los ingresos de la renta de la tienda escolar, nunca se informa qué se hace con esos recursos.

 

En los baños nunca hay papel ni detergente para lavarse las manos. Incluso hay un altar en la biblioteca con su virgen, lo que contradice el estado laico de la educación, muy cierto que lo he visto con veladora prendida entre tanto papel.

 

En reunión con el mismo director me instruyó que limpiara el cochinero que tiene el responsable en la estantería del mostrador y que lavara las ventanas de la biblioteca y el polvo acumulado.

 

He sugerido se instale en una computadora la bibliografía de la biblioteca, porque los alumnos no saben qué libros hay, no pueden investigar ni recrearse en una lectura, pero no, porque es confidencial. Todo es confidencial en esta institución pública que se debe a los contribuyentes, los estudiantes y los padres de familia. Y sólo mencionar su nombre se considera como filtración de información.

 

El Colegio de Bachilleres es una institución importante que necesita dirigentes capaces, no basta saber sacar estadísticas, ni tener conocimientos de pedagogía, ni seguir instrucciones al pie de la letra para ser eficiente. Se necesita vincular la educación con el entorno, se necesita criterio propio, autoestima y ser capaz de ver más allá de la educación. El mundo no se reduce a libros de texto cuando hay riqueza más allá.

 

Por otra parte, la institución tiene bloqueada mi página de Internet Hecelchakán.net, y sé que es así por su contenido de pueblo originario, por su contenido indígena.

 

Muchos indios europeizados han traicionado a su raza. También hay mestizos, y quienes se creen europeos que no quieren verse en el espejo de la verdad. Son racistas y discriminan. Me honra ser considerado un subversivo intelectual. Tengo derecho a defenderme y ejercer la libertad de expresión como siempre lo he hecho desde hace muchos años, y así seguiré.