ESCRIBIR, FASCINANTE

 

 

El cielo nos muestra sus símbolos,

buenos o malos, y el hombre sabio

actúa en consecuencia. Confucio

 

¿Por qué escribimos?, es una pregunta difícil de contestar, normalmente cada quién da su opinión, la cual es valorada o descartada por los lectores. Cada punto de vista conlleva una enseñanza, un consejo o un entretenimiento. Se escribe para tener una influencia universal sobre todos los individuos mediante textos largos o cortos como la novela, un artículo o un poema.

Se escribe para hacer reír, para explicar, para proponer, para informar y para venerar a un Dios. El que escribe lo hace por un compromiso con la vida, porque tiene una capacidad creadora que lo hace singular. El que escribe no debe tener dogmas, debe trabajar en la conciencia de la libertad y ser claro y preciso. El que escribe está luchando y debe terminar su misión.

No todos tienen esa vocación de crear mundos fantásticos. El escritor trabaja con el pensamiento y la razón combatiendo deidades que viven en el mundo de la muerte. El dolor está presente en el universo de su tarea diaria.

Se escribe porque las ideas trascienden y quedan perpetuadas en un libro que es una herencia cultural difícil de desaparecer. El escritor tiene en sus manos la luz y la oscuridad; los problemas que agobian al mundo son parte de sus preocupaciones.

El escritor que llega a su meta encuentra símbolos que no están al alcance de todos, símbolos de la conciencia universal que se necesitan para hacer del mundo un lugar de armonía, belleza y refugio por siempre. ¡La conciencia universal! Esa es la búsqueda del escritor.

El escritor no debe plantear más dudas de las que ya existen, no debe ser repetitivo en sus temas y en el uso del vocabulario. Debe ser claro y directo, no rodear las ideas para decir una expresión simple. Debe ser crítico consigo mismo y con los demás, debe tener un concepto de propuesta para ir a la vanguardia.

Debe tener también un concepto de la belleza estética que es esencial. En fin escribir es una tarea fascinante, pero difícil, es un ritual que empieza con la pluma y una hoja en blanco o con los dedos en el teclado de la computadora.