NUEVOS AMIGOS

 

MCPCN

 

Mi nombre es Orquídea de la Luz, tengo 15 años, nací en la ciudad de Mérida, Yucatán. Soy la tercera hija de mis padres. Mi mamá se llama Celeste Violeta, tiene 42 años, nació en Hecelchakán el 12 de octubre. Mi papá se llama Cervantes Paz, tiene 47 años y nació en el municipio de Hecelchakán, Campeche el día 29 de diciembre.

Tengo dos hermanas, la mayor se llama Shaza, tiene 26 años y es ingeniera química, después de ella nació Ingrid que cursa el primer año de ingeniería mecatrónica.

El 12 de marzo de 2000 recibí los sacramentos del bautismo al lado de mis padrinos que fueron los mismos en mi confirmación dos años después. También hice mi primera comunión.

Estudié la preescolar en la “Benito Juárez”. En el 2003 entré a primer grado, me enseñaron los colores, a dibujar y a pintar, así pasé mi primer año. En segundo grado me enseñaron las vocales, el abecedario y las formas geométricas. En tercer año a escribir, a leer y pensar que me gustaría ser de grande.

Ingresé a la primaria, no conocía a nadie, pero la maestra hizo que pasáramos a presentarnos, así mi grupo se conoció mejor. Después de un tiempo me hice amiga de muchos niñitos, con ellos comía y jugaba a la hora del recreo, me la pasaba súper.

En segundo nuestro grupo de amigos se fue haciendo chiquito, ya que algunos se cambiaban de escuela. Así pasaron los años y conocí a más amigos.

Ya en quinto grado quise entrar a la escolta, pensé que no me quedaría, pero me sorprendí cuando me eligieron. Pasé a sexto grado y todo se me hacía divertido, pero también acongojada, ya en las últimas semanas me sentía muy triste que con solo pensar lloraba muchísimo, no podía creer que ya casi salía de la primaria e iba a dejar de ver a mis amigos.

En 2013 entré a la secundaria, todo era diferente, no conocía a nadie y me sentía muy sola, la primera semana comía con una niña que vivía en la esquina de mi casa, pero luego ella me llevó con otros compañeros y así fue como me hice amiga de ellos. Desde primer año soy responsable con mis tareas y buena alumna.

Al pasar a segundo de secundaria ya tenía más confianza con mi grupo y me descarrilé un poco, pero seguía siendo buena alumna y responsable. Pasar a tercer grado le dio un gran giro a mi vida, pensé que todo iba a ser más difícil, pero resultó ser fácil; los maestros son más agradables de lo que imaginé.

En los dos años anteriores había conocido a un niño, pero por algunas razones nos dejamos de hablar, luego de ese alejamiento volvimos a hablarnos y ya todo era diferente. Le dio motivación a mi vida y desde ese momento hasta ahora sigue a mi lado apoyándome en las buenas y en las malas. Ahora que falta poco para culminar este ciclo escolar, los extrañaré muchísimo, ya que no sé si nos quedaremos juntos.

Empezará una nueva historia al entrar a la prepa, donde conoceré a más personas y a nuevos amigos. Pero los que entraron a mi vida se quedarán y permanecerán ahí muchísimo tiempo. Así que mi vida no termina aquí, continuará.