ENCALADA ARGÁEZ

 

Entrevistando para un reportaje. Tomé la fotografía durante la

procesión de la Feria de Hecelchakán hace algunos años.

 

Conocí a Ricardo Encalada Argáez a través de sus publicaciones en el Suplemento Cultural de “Tribuna”. Siempre me gustaron sus reportajes, porque tenían contenido y riqueza temática, además de develar los rincones típicos de nuestro Estado. Empecé por coleccionar esos suplementos y con el tiempo tuve la fortuna de tratarlo personalmente.

En la ciudad o en la provincia, Ricardo impregnaba sus entrevistas y crónicas con el contenido fascinante de nuestros orígenes como Estado. Fuera del ámbito superficial de los compromisos políticos fue matizando su trayectoria con textos y con trabajo que reflejan su capacidad de síntesis y de aprecio de las riquezas del Estado.

Lo visité varias ocasiones en su oficina de Difusión Cultural de la Universidad Autónoma de Campeche, siempre regresaba a mi casa con una dotación de libros y revistas que me obsequiaba, era una persona generosa e inteligente. Lo invité a presentar mis libros que con el tiempo fui editando y muy generosamente siempre me acompañó en el estrado junto con otros escritores leyendo su reseña de presentación de mis libros.

Estoy agradecido con su alto concepto de servir a la cultura campechana y de apoyar a los escritores de los municipios. Es un escritor al cual se le debe de reeditar su obra y recopilar sus colaboraciones. Es un personaje de alta estima para la cultura de Campeche.

Solía recibir en mi domicilio, como ya mencioné, las ediciones que tenía a su cargo editar, recibía libros, la gaceta universitaria, las investigaciones de los arqueólogos en las metrópolis mayas y los ejemplares de los Investigadores de la Cultura Maya.

Todo eso se acabó después de su lamentable deceso. Con la llegada de Delio Ricardo Carrillo Pérez, que está más inmerso en sus compromisos políticos, se canceló toda la correspondencia que recibía. Hoy Difusión Cultural de la Universidad es una sombra de lo que fue. No tuve la fortuna de que se me enviara la edición del libro “Los frutos del solar nativo” que tengo entendido tiene recopilado un trabajo mío. Carrillo Pérez se negó a enviármelo. Lamento que en un área importante no se encuentre un verdadero promotor cultural.

Entre algunos de los que presentaron mis seis libros están: Enrique Pino Castilla, Santiago Canto Sosa, Victoriano Yam May, la maestra Aída Alcalá, Eudaldo Chávez Molina “Chabildo” y otros compañeros a quienes agradezco su compañía en esos momentos importantes de mi vida.

Duele recordar la partida de algún amigo, pero es más grato rememorarlo por sus aportes. Ahora está lloviendo y habrá charcos por todos lados, cae un relámpago, el lodo se impregna en los zapatos. Empieza a salir el sol. Mañana será un mejor día.