EL ARTE ES LA FORTALEZA DEL ALMA

 

Un pueblo sin arte es un pueblo que se pierde en el olvido. El arte es necesario como una forma de expresión de los sentimientos y las experiencias. En el devenir histórico es necesario perpetuar los sueños y la realidad, dejar testimonio de ellos para que no se pierda la memoria histórica.

Un pueblo que no recuerda su pasado es un pueblo que no sabe avanzar, camina tambaleándose porque no sabe a dónde ir. El futuro sólo se determina a través del recuerdo de su herencia ancestral. Un pueblo rico en historia expresada a través del arte, es un pueblo que avanza a la prosperidad.

Un pueblo sin arte es un pueblo ignorante, es necesario plasmar las inquietudes para poder trascender. El arte va forjando el rostro y los sentimientos de la colectividad. No se puede vivir sin el arte. Esta actividad está en el alma de todo ser humano, de alguna manera todo el mundo tiene que volver su interés a donde se encuentra la expresión artística en algún momento de su vida.

Ignorar el arte es condenarse a la oscuridad y desaparecer, quedar reducido a una mentalidad aislada, saberse inútil y diluirse en el olvido. El arte es necesario, es la vitalidad para avanzar y dejar un testimonio de valor.

No se puede ir por la vida pensando solamente en tener un pavimento donde pisar o deseando luz eléctrica para poder activar el celular. Las necesidades tecnológicas son importantes pero no acaba allí la vida. No se puede ir por la vida enseñando que las drogas matan, que el alcohol envilece y que el tabaco causa cáncer cuando hay tanto bueno por hacer.

Hay más que sólo perseguir monedas y hacer presupuestos. Tengo que criticar los proyectos y los modelos mediocres porque allí se invierte lo que debe ser para el arte. Tengo que manifestar mi inconformidad con las actividades que no aportan nada al desarrollo, y hay que decirlo, porque allí se va derrochando el dinero que corresponde al desarrollo del arte y la cultura.

Que no puedan ver adónde va la esencia del arte no es mi culpa, que no tengan capacidad de proponer un modelo de vida para la colectividad no es mi culpa. Pero hoy tengo que defender el arte y la cultura como modelos de desarrollo.

Todo joven tiene inquietudes de trascender en actividades artísticas, deportivas y de otra índole, y se necesita una infraestructura para facilitarles el acceso a estas actividades. Hay que darles todas las facilidades para poder desarrollar su talento. Un pueblo que no lucha por proyectar a su juventud y sus hijos, es un pueblo amargado, sumido en  la debacle, es un pueblo que está condenado a desaparecer.

Un pueblo que no sabe manejar el pincel, ni hacer armónicas las cuerdas o tener el movimiento estético o manejar la pluma no merece nada. Es una casa apagada, es un palacio en el ostracismo, es una cumbre gris.

El arte es la fortaleza del alma, la capacidad para proyectar ideas, es la capacidad para iluminar la conciencia colectiva. El arte fulgura dentro del pecho, es un símbolo de libertad que en medio de la oscuridad enciende una antorcha permanente de sabiduría que se acerca a la divinidad. Hay que ponerlo a disposición del pueblo, hay que proyectarlo en cada joven, es una verdad universal que hay que enseñar para enarbolarlo por la vida.

 

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