EL AMOR Y LA AMISTAD


 

 

 

Hoy es un bonito día: el sol dorado baña la ciudad, la luz acaricia los parques, las calles y las fachadas de las casas; parece que ya llegó la primavera, pero aún es febrero, sin embargo, el día es nítido, transparente; el cielo azul y los verdores nativos contrastan en una acuarela privilegiada. Hoy es el día del amor y la amistad.

Son palabras bellas, dulces, que están en mi vocabulario selecto, porque no todas las palabras son amigas mías. Estas son palabras frescas como el viento, tienen algo de pájaros, porque cantan; con ellas dos se puede vivir para siempre sin necesidad de más vocablos.

Hoy, quiero sucumbir al frenesí que exponen los sentimientos; exclamar por la dicha que este día significa: hay mucho dolor en el universo, pero es más caudaloso el destino de felicidad que tiene la vida. Sinceramente, con un día tan cálido y tan poderoso como hoy toda lágrima queda borrada, diluida la tragedia, sin razón el odio, poderoso el canto.

Mis palabras están hechas de naturaleza, de frutas, de colores; en el pasado limpié mi lira y esparcí todas las palabras grises, imprecisas, oscuras, rabiosas; las que gritan, las que cortan, las filosas, las pendencieras; arrojé al vacío lo innecesario como si fuera ceniza, como si fueran escorpiones inútiles.

Conservé las palabras transparentes como la arena; del sol aprendí todo lo necesario, lo desgajé como una mandarina y mi sangre quedó anaranjada, refulgente para siempre. Las palabras blancas como la nieve y la luna se posaron serenas en mi pluma; el verdor y las corrientes de agua, la furia sincera y el dolor serpentino también se hicieron presentes en mis palabras escogidas.

He tratado de ofrecerte la belleza de las naciones, pero es más mi instinto nativo; busco tesoros en los castillos europeos, pero encuentro más pureza en las pirámides y el jade. Toma del mundo lo que quieras, eres libre para extender tus alas por los océanos, las islas y los continentes, busca, pero ten en cuenta que la felicidad está en mis manos; navega, ríe, solázate con los placeres más dichosos, pero ten en cuenta que el amor está conmigo.

Es lo único que tengo: el amor y la felicidad. Sueña, pulverízate por todos los rincones, echa tus raíces en otras tierras; que lo único que tengo me es suficiente y te sería suficiente si tuvieras un poco de humildad para aceptar el dolor.

Hoy es un día bello: las libélulas juegan en el agua, las abejas intercambian el polen de las flores, las mujeres pasan, la primavera se presiente. Toma de las praderas los colores y sé feliz; aprende del amor que quiso irse y sé feliz; llora la ingratitud del ser amado y sé feliz; borra el pasado y en su lugar escribe una nueva palabra: amor.

Que el amor esté contigo, que el amor te diga amor; que la vida te enseñe que el amor es lo más importante; siembra amor y mata escorpiones; deja que esas almas atormentadas, frívolas, inmaduras, atraídas por el delirio loco encuentren su destino, déjalas ir que el amor está muy cerca.

            Sinceramente, en este día pásala bien, simplemente compra un regalo, prepara algo de comer, escucha música o ve películas y diviértete. No me hagas mucho caso, el día está bien, feliz día.

 

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