LA COMISARÍA


 

   

 

Después de la Revolución Mexicana se creó el Ejido como figura jurídica que sirvió para repartir la tierra a los campesinos. Es así como se crea el Ejido de Hecelchakán y la agrupación de ejidatarios que la conformaban. Originalmente las leyes agrarias no permitían que las tierras o las parcelas se vendieran, sino que se consideraba un patrimonio familiar que pasaba de padres a hijos.

           Durante el sexenio del Presidente de la República, Carlos Salinas de Gortari, se acentuó la ideología del neoliberalismo que beneficiaba a las grandes empresas trasnacionales y a los inversionistas extranjeros, por lo que se reformaron las leyes agrarias y los campesinos en la actualidad pueden vender sus parcelas si así lo deciden.

            Muchos ejidatarios de Hecelchakán ya no trabajan sus tierras por las condiciones deplorables en que el Gobierno mantiene la actividad agrícola y rentan sus parcelas a los menonitas que producen mucho maíz y cada vez son más prósperos y en crecimiento en tierras hecelchakanenses que les fueron otorgadas por el Gobierno.

            La actividad agrícola es la principal fuente de economía de nuestro Municipio junto con la profesión de maestro de quienes egresan de la Normal Rural de Hecelchakán. Emiliano Zapata, uno de nuestros héroes nacionales dijo: “La tierra es de quien la trabaja”, y por defender sus ideales agrarios murió asesinado en una emboscada de las tropas federales. Una reivindicación del campo es necesaria en la vida nacional.

 

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