EL RUEDO


 

  

 

  

 

Al coso taurino le llamamos “El ruedo” que está hecho de palcos que son las diferentes secciones que conforman el coso taurino. El armado de la estructura se realiza utilizando las varas de los tallos de árboles silvestres de 3 a 4 metros de altura. Los palcos tienen tres niveles, en la parte de abajo que es la que tiene contacto con el toro está cubierto con varas de aproximadamente 3 metros de largo que se entrecruzan formando un enrejado a través del cual miran los espectadores.

El segundo y tercer nivel están descubiertos para que los espectadores contemplen bien el panorama. Entre piso y piso los techos están cubiertos de troncos de árboles a modo de vigas y la parte superior, es decir, el techo, es de guano de la región.

En el mes de abril, que es cuando se realiza la Feria de Hecelchakán, se arma esta estructura que lleva miles y miles de palos que se cortan en el monte y en el área de los Petenes. Ciertamente que es una tradición, pero de continuar así se va a terminar por devastar los montes de nuestro Municipio.

La ecología resiente que año con año se corten miles de plantas de monte bajo y hojas de guano. Es necesario encontrar un punto de equilibrio entre la devastación del monte y su reforestación.

Tengo entendido que por cada árbol que se corte es necesario plantar dos, lo cual no ocurre, y menos con los árboles silvestres, ya que no existe un vivero donde se reproduzcan estos árboles.

Las corridas de toros son una afición para los espectadores, pero hay que proteger la ecología. La construcción del ruedo es una tradición, pero hay que pensar en la naturaleza, ayudarla a recuperarse y mantener un equilibrio entre el aprovechamiento sustentable de las especies forestales y la plantación de nuevos árboles que ayuden a mantener el medio ambiente. Debemos dejar un patrimonio forestal bien cuidado como herencia para nuestros hijos y las futuras generaciones.

 

Volver