LA FIESTA DE TOROS EN HECELCHAKÁN


 

 

 

 Victoriano Yam May

 

PRESENTACIÓN

 

Todo grupo humano, en su convivencia, realiza actividades tendientes a la satisfacción de sus necesidades; unas de carácter físico y otras de naturaleza espiritual. No olvidemos que cuando menos las necesidades son de dos clases: las que alimentan el cuerpo y las que alimentan el espíritu; y ambas le dan un carácter especial al grupo o lo hacen evolucionar positiva o negativamente.

Hecelchakán, la “Sabana del descanso”, no puede ser la excepción y está sujeto a este hecho, como lo está toda la humanidad. De todas sus actividades que le dan identidad mencionaremos una de esas costumbres o tradiciones: “su fiesta taurina”. Acción que alimenta sus necesidades corporales como la espiritual.

La obra literaria: “La fiesta de toros en Hecelchakán, breve historia”.

Obra del ilustre Prof. Victoriano Yam May, oriundo y vecino de esta ciudad, distinguido por su prestancia al servicio de la comunidad, por su efectivísima labor en el campo educativo y activo elemento en el espacio político del Estado, con visión amplia del horizonte promisorio que ofrece nuestro Estado para su progreso y grandeza; nos dota de una memoria colectiva para reafirmar la identidad que nos caracteriza: hace historia de una costumbre que por antigua, constante y absorbida por todos los habitantes de nuestro pueblo, se va olvidando de sus orígenes, de su importancia en la región y se va perdiendo el enriquecimiento de nuestro patrimonio cultural.

El Prof. Victoriano Yam May trata de evitarlo  con su obra; contribuyendo a su fortalecimiento y coadyuvando a que la memoria histórica del pueblo sea elemento de su grandeza.

No le fue fácil realizar “La Fiesta de Toros en Hecelchakán, Breve Historia”. Ante la inexistencia de fuentes escritas, tuvo que acudir a fuentes memorísticas, integradas por personas de edad avanzada que fueron testigos de los hechos; pese a todo, la investigación no desmayó y tuvo como producto la obra ya mencionada que constituye un tesoro más, en la historia de hecelchakán.

“La fiesta de toros en Hecelchakán, breve historia”, fue redactado por el investigador con el propósito de que lo pueda leer todo lector sin esfuerzo y tratando de abarcar lo más importante, sin abundar en datos tediosos. Esta obra se divide en etapas; todas de gran interés, amenas, graciosas, instructivas y con imágenes que ayudan a rescatar la memoria colectiva.

Estoy seguro que es una obra que llevaremos en nuestra memoria y guardaremos en el corazón.

 

Prof. Jorge Euán Tay

 

INTRODUCCIÓN

 

La preservación de la historia, las costumbres y las tradiciones, de esa herencia cultural que nos legaron nuestros antepasados a través de sus obras monumentales, como los imponentes centros ceremoniales, los jeroglíficos grabados en colosales piedras, las pinturas rupestres en las cuevas, los códices y todo cuanto se ha transmitido de generación en generación, en forma verbal o prácticas de padres a hijos; son acontecimientos que ocurrieron hace muchos siglos y que hoy en día aún llenan de asombro al mundo entero.

La historia del mañana es el canto de hoy, son los hechos que se viven a diario, pero que al paso del tiempo, si no se hacen constar, corren el riesgo de perderse en la obscura profundidad del olvido infinito.

Para las generaciones actuales, es un deber y un compromiso como seres humanos que pensamos y actuamos, rescatar lo que ocurre en medio de nuestra cotidianeidad. Es una tarea que se puede realizar mediante la investigación, el estudio y el análisis de documentos y acontecimientos históricos o simplemente a través de la consulta entre la gente adulta; pero sobre todo es responsabilidad nuestra dejar plasmado por escrito el trabajo recopilado.

Volver la mirada hacia el pasado de un pueblo haciendo un viaje a través del tiempo, significa retomar el camino en el presente. Evocar los bellos momentos del ayer es felicidad que cobra vida ante nuestros ojos cuando abrimos las páginas de un texto para conocer o comprender, o simplemente remembrar aquello que ha sucedido.

Hecelchakán, la hoy “Sabana del Descanso” de origen indígena y español como otros tantos pueblos del llamado Camino Real (Noh Beh en idioma maya), tuvo una bella historia que habla de su fundación, cuya población se cree fue procedente de la antigua Xcaluumkín a finales del siglo XV que nos convierte en guardianes de una vasta y hermosa herencia cultural legada por nuestros ancestros.

Hablar de la historia de esta tierra que nos vio nacer, de sus costumbres, tradiciones y de su existencia en particular, es algo mágico que nos llega al pensamiento como inspiración sutil, que el poeta pinta con pinceles finos y que el escritor dibuja con el lenguaje del alma, utilizando con mucha precaución la magnitud de su observación.

Recordar aquel majestuoso parque principal “Francisco I. Madero” con su cerco de hierro forjado, la calzada de robles “Héctor Pérez Martínez”, el Palacio Municipal, el ex Cuartel Militar con su águila real como escudo de armas, el verde zacatal fiel testigo de las voces que aclamaron los triunfos o lloraron las derrotas de su gente que entregaba su pasión en el béisbol o en el ruedo, los edificios históricos antiguos, la escuela primaria “Juan Francisco Molina” ahora Jardín de Niños, el ex Convento franciscano cuna de la fundación de la escuela Normal Rural “Justo Sierra Méndez” un 13 de abril del año de 1930, la Iglesia Catedral de San Francisco de Asís, entre otros; son monumentos auténticos que llevan para siempre en la memoria de quienes hemos nacido o vivido en esta hermosa tierra del solar campechano y que a pesar de la ausencia que la distancia y el tiempo imponen, ellos como los que vivimos aquí, no la olvidaremos jamás, ni en el último día de nuestra existencia y quizá ni en el más allá.

Cómo borrar de nuestras mentes el recuerdo inolvidable de alegre y bullanguero carnaval, de las fiestas que se hacen en honor al Señor de la Salud en el mes de abril o a veces en mayo, de su tradicional Novenario en el mes de julio, la de Todos los Santos Fieles Difuntos y finalmente las de diciembre que hacen vibrar los corazones y nos llenan de mucho amor.

Aquí va una parte de ese sentimiento que nos hace ser hijos de este “pedacito de Patria que Dios nos regaló”. Aunque la presente recopilación es un trabajo realizado con modestia, sencillez y humildad, presenta de manera breve la historia de la fiesta taurina en Hecelchakán, que se piensa tuvo sus inicios a finales del siglo XIX, una obra para aprender a llevar en las venas y en el corazón la fiesta brava de los toros.

 

Prof. Victoriano Yam May

 

Fuente: La Fiesta de Toros en Hecelchakán/Victoriano Yam May. Primera edición, 62 Págs.