Para decir te amo


 

 

Para decir te amo

escribo mariposas y estrellas con mis besos;

envuelvo con azaleas y rosadas madreselvas

las voces tiernas de mi espíritu.

 

Para decir te amo

lo digo entretejiendo palomas y arco iris,

guirnaldas de canciones y fuentes infinitas

que pongo como soles, que pongo como aromas

en las cálidas caricias de tus manos.

 

Tus manos,

océanos y tiernos girasoles,

la fuente de las flores, de las luces y los valles;

rosadas primaveras

que hablan

y dicen paraísos

al cerrarse entre mis manos.

 

Tus manos

son noches necesarias,

son pájaros que sueñan,

son niñas que me besan

con sus dalias y sus rosas de tersura.

 

Canto

por tus manos y tus ojos y tu voz,

por tu espíritu

con fragancia a paraíso.

 

Canto

porque tengo rebosantes mis cántaros que sienten,

mis lluvias que suspiran;

porque tengo sentimientos,

pequeñeces,

una fuerza y una luz,

una angustia poderosa que sacude mi universo,

un amor que me parece interminable,

una fila de emociones

que se agitan, lloran, ríen

y un anhelo,

como olas palpitando entre mi sangre

dando frutos, alabanzas, mis poemas

para ti.

 

Porque eres

el océano y la risa,

buenos días y el amor,

el amor,

sí,

el amor

que brota de tus holas,

de tus pies descalzos,

de tu risa eterna,

de tu paz,

luminosa paz.

 

Sí,

el amor

que vive en ti,

en nosotros,

el amor.

 

Te amo

gardenia de caricias tiernas,

lucero de palabras suaves,

consuelo de oración enamorada.

 

Te amo

desde el bosque de mi pecho

hasta el valle de tu alma pura.

Y lo digo en el sollozo del amor

que llenó mi tarde melancólica de abril

con un beso, una mirada y un te quiero.

 

Te amo

dulzura femenina y frágil,

verdad del universo mío.

 Te amo.