SEXUALIDAD


  

 

           Viendo un programa de televisión dedicado a la sexualidad con información difuminada y poco clara sobre la función de los órganos reproductivos, pensé que también debía dar mi opinión, sobre todo, porque es relevante para los adolescentes y para los padres de estos jóvenes. Por eso hoy quiero decir lo que pienso de la masturbación.

 

Doy por hecho de que ya sabemos del tema y qué significado tiene en la vida personal de todos. La masturbación es un fenómeno psíquico-fisiológico que afecta la vida emocional de los adolescentes hombres y mujeres. Ocurre como parte de la vida plena y es necesario darle su dimensión precisa para que no desemboque en traumas y complejos juveniles que afecten durante el transcurso de toda la vida.

 

A la pregunta ¿la masturbación es buena o es mala? muchos profesionistas de la ciencia exponen que es positivo y que contribuye a la satisfacción física, pero la respuesta que yo doy es: “comprendo que te masturbes, pero espero que sólo sea porque estás solo y en cuanto encuentres una compañera dejarás este hábito que no es muy adecuado”.

 

La masturbación crea sentimientos de culpa, genera complejos juveniles y, ya como un hábito extremo, induce a una sexualidad torcida. La masturbación no es buena, es una práctica que atrae soledad y aislamiento. Es necesario que los jóvenes aborden esta práctica entendiendo que es sólo mientras encuentran una pareja con quién compartir sus sentimientos y sus caricias.

 

La práctica del deporte y de algún arte es recomendable para mantener saludable el desarrollo psicológico y el organismo físico: “mente sana en cuerpo sano”, dice el adagio.

 

En la página www.mundopoesia.com se encuentra el siguiente poema de una escritora que se identifica como Gesnai, de Puerto Rico: “Hoy favorece un viento seco a mis poros sedientos, circula el aire por mis cabellos, vellos, pelos. Intimida un calor fuerte, potente, pegajoso, vaporoso desde la cimiente. Miente, calor intrépido que surcas despavorido. Sientes energías externas huyendo con morbosidad extrema”.

 

“Hoy, revolotean las hormonas encendiendo el ambiente caliente en nuestro derredor. Ahuyentando los miedos pasajeros que se presentan momentáneamente. Que retruenen ahora mismo en el abismo excitantes melodías. Turbia la calma de mi alma. Hoy, estallan gemidos vigorosos, fogosos, morbosos. Deslizando los ágiles dedos hacia el sur de su cuerpo. Creando movimientos certeros, masturbando la epidermis de su sexo.”

 

“Hoy, se transpira la sensualidad impetuosa, extasiándose el ego. Resplandeciéndose un orgasmo inadvertido, enmudeciendo a gritos. Suspirando, respirando… Hoy, fue sublime el antojo de conocerse, satisfacerse y sentirse inerte”.

 

Es intenso el poema y la masturbación también. Conocerse en pareja; experimentar y desbocarse en juegos eróticos al lado de una mujer, es lo mejor que se le puede recomendar a un adolescente, a un hijo que pasa por esta etapa.

 

La masturbación es un río que pasa, un viento que se va y, mientras estuvo, dejó inquietudes placenteras. Lo mejor está por delante, lo mejor está por venir, dejando atrás un mundo convulso y complejo.

 

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