EL CONSULTORIO SIETE

 

   

 

La salud es fundamental para mantenernos en un estado óptimo que nos permita construir día a día nuestro mundo familiar, social y del entorno que nos rodea. El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) es el hospital donde los hecelchakanenses acuden a restablecer su salud y curar sus dolencias.

El consultorio siete es el que corresponde a los usuarios asegurados. Son quienes pagan una cuota que quincenalmente le es descontada por concepto de este servicio, y por lógica natural, se entiende que es quienes mejor servicio pudieran tener.

Desde hace algunos meses este consultorio ya no está en las instalaciones de esta institución, sino que lo cambiaron a un espacio reducido que se encuentra al fondo del patio del IMSS, en un lugar solitario donde puede ocurrir algún percance sin que nadie se dé cuenta.

Se encuentra aproximadamente a 80 metros de la calle pública en un reducto aislado. Cualquier mujer embarazada, niño o anciano puede tropezarse en su interior sin que nadie se dé cuenta, creo que hasta alguien pudiera desaparecer y nadie sabría su paradero.

Las personas aseguradas de esta institución se sienten molestas por esta situación que no debiera ser. No se sabe el motivo por el cual ya no se les atiende al interior del hospital. Son quienes pagan por el servicio, pero la atención no es la que corresponde.

Por otra parte, el IMSS Oportunidades es una institución de los hecelchakanenses, pero resulta que ya no pueden consultar por la mañana ya que han dividido el servicio en dos turnos: el de la mañana lo han dejado para los que vienen de otras poblaciones y el de la tarde para consulta de los hecelchakanenses.

Ahora ya no podemos disponer de nuestras propias instituciones sino que en nuestra propia ciudad somos ciudadanos de segunda. Se tiene que remediar esta situación. Debe haber alguna forma de equilibrar el servicio para que no nos corresponda el turno más pesado. Los hecelchakanense deben consultar en la mañana o balancear la forma como se atiende a los usuarios.

Ojalá que las autoridades a quienes competen estas ocurrencias resuelvan esta situación, porque los hecelchakanenses se merecen el respeto y el buen trato. Escribí este comentario con cordialidad, espero así sea tomado.