ROBAN BICICLETA AL CRONISTA


  

 

          El pasado sábado 12 de septiembre de 2009 a las dos de la madrugada me encontraba trabajando con mi computadora actualizando mi página, porque es la hora en que tengo tiempo libre para dedicarme a mi labor de difusión a través de mi página de Internet. Me encontraba en la casa de mi madre que está cerca de donde vivo.

Era la profundidad de la noche cuando ya la gente y el pueblo duerme, solamente los murciélagos y las lechuzas rondan los oscuros laberintos de estas nocturnas horas. Dejé la bicicleta de mi esposa en la puerta de la sala donde trabajaba. Absorto en mi labor transcurrió una, dos horas, concluí y apagué mi computadora.

Cuando salí para irme a mi casa me sorprendió no encontrar mi bicicleta, “ya me la robaron”, pensé. Recorrí con la vista la calle desierta, la negrura de la solitaria noche. Muy cerca se encuentra la disco a la que los jóvenes actuales le llaman antro, “quizás fue alguien con efectos etílicos que pasaba a esas horas”, pensé.

Ya consciente de la pérdida de mi bicicleta y resignado caminé hasta mi casa. La delincuencia cree en el dinero fácil, pero el alto, muy alto riesgo es el de pasarse unos años en una celda oscura y húmeda de San Francisco de Kobén.    

 Las características de la bicicleta son las siguientes: es bicicleta de mujer rodada 24 color lila, 18 velocidades marca Benoto con número de matrícula 4309.

 

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