NUNCA MÁS LA OSCURIDAD


 

 

                ART. 11 Los pueblos indígenas tienen derecho a practicar sus ceremonias religiosas en sus comunidades, en las zonas arqueológicas del Estado o en los lugares apropiados para ello, de acuerdo a las leyes aplicables. Las autoridades estatales y municipales coadyuvarán a la realización de dichas ceremonias.

 

                Ley de Derechos, Cultura y Organización de los Pueblos Indígenas del Estado de Campeche.

 

            Tengo el sol del Oriente y el crepúsculo del Poniente en la ofrenda de mi alma; tengo la serpiente del dolor arrullada en mis manos y el quetzal de la vida suspira en mis ramas celestes.

             De mi palabra han abrevado muchos y dejo una estela que será el sacbeh de las nuevas generaciones por donde irán a hacer ofrenda en nuestros centros ceremoniales de Jaina e Xcalumkín al espíritu del sol, el sagrado Hunab Ku: el nombre que está grabado con poesía en el corazón de mi pueblo que va naciendo.

             Yo soy el indio, el que amaneció de pronto en esta tierra y liberó de la obsidiana la palabra amor.

             Nunca más la oscuridad tendrá aposento en esta tierra sagrada. La claridad y el glifo de jade se ha vuelto a enseñorear de lo que es nuestro.

             Suspiren hijos del jaguar, flores de poesía y nardo, chispas del sol sonrientes. El indio blande su pedernal de guerra y proclama a la estrella de la mañana que nunca más la hiel de los batracios incendiará la paloma de nuestro corazón; que nunca más el zángano de otras colmenas levantará su cetro aquí.

             Yo soy el indio y tengo el glifo del amor encendido en el árbol de mi espíritu dando frutos de versos y más versos que hacen bien a nuestro Dios.

             Proclamo la belleza nativa, el símbolo de la serpiente y la furia del jaguar, porque de ellos estoy hecho, y mi emblema es la pluma que escribe en cada sentimiento la palabra más sagrada: el amor.

 

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