QUINCEAÑERA


 

          La celebración de los quince años de las jóvenes debutantes en sociedad implica responsabilidad social, buena conducta y valores ciudadanos. Parece algo simple, pero también tiene su ritual para poder celebrar este acontecimiento feliz.

Desde la perspectiva de quienes asumen la responsabilidad de presentarla ante la sociedad de un pueblo adquiere un matiz importante para llenar las expectativas que se esperan de la juventud: buen comportamiento, aprovechamiento académico, virtudes y valores morales.

Esta es la versión de una presentación para esa chica que es el motivo de vida de sus padres:

“En esta noche me es grato presentar ante nuestra sociedad a esta bella joven, que hoy, celebra sus quince regocijantes primaveras. Lucero es una distinguida señorita de esta honorable familia cuyos padres son Vladimir y Cristal, quienes hoy se complacen en celebrar este evento para presentarla ante ustedes.

Lucero, bella muchacha, es un privilegio poder presentarte ante la sociedad que conoce de tus virtudes y de los buenos principios que tus padres te han enseñado. Tú sabrás participar desde hoy ante la sociedad distinguiéndote por tu amabilidad y por tus dones de bondad y buena conducta que se esperan de ti.

Hoy floreces al amor y a la vida, y como todos participarás de las alegrías y de los sacrificios que en adelante encontrarás, pero que sabrás enfrentar con la humildad y la fortaleza que tus padres te han enseñado. Que nada te doblegue sino, antes bien, reparte de tu alegría, de la espontaneidad de tu juventud y de la gracia de tu belleza. Que seas feliz siempre y que la vida te depare el amor con el que siempre soñaste.

A sus padres, Vladimir y Cristal quiero decirles que continúen enseñándole los valores que la hacen positiva y virtuosa ante la sociedad y que siempre la protejan, velen y cuiden por su bienestar.

Si durante quince años han cuidado con esmero y especial atención a esta hermosa muchacha que resplandece esta noche, continúen haciéndolo y que siempre sean un ejemplo para todas las familias de nuestra ciudad. Lucero, tus XV años son un motivo de gran alegría. Bienvenida seas a la sociedad de Hecelchakán”.

Así culmina este acontecimiento feliz que va forjando la conciencia social de nuestro pueblo.

Quince años, eterna juventud, ilusión de flores que se renuevan de generación en generación, por siempre, como las primaveras y los plenilunios.

 

Quinceañera

 

Deslumbras a la vida quinceañera,

brotando de entre luz, amor y flores;

te da la primavera sus colores

y el cielo tu belleza de pradera.

 

De niña vas surgiendo a mujercita

igual que la mañana en alegría;

te dice el arco iris: “Mía, mía,

mi estrella, rosa y niña más bonita”.

 

La azul felicidad está en tus manos.

Te espera el mundo –un cántaro de gozo-,

la dicha, el matrimonio y los veranos.

 

Que siempre tu camino sea hermoso,

rodeada de tus padres, tus hermanos

y más en el futuro por tu esposo.

 

 

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